sábado, 10 de diciembre de 2011

"El clásico" global

Desde siempre, ha habido eventos deportivos que han logrado trascender de su propio lugar dentro de la disciplina a la que corresponde, convirtiéndose en acontecimientos especiales. Veamos algunos ejemplos.
No muchos siguen el atletismo con frecuencia, pero la final de los 100 metros lisos en los Juegos Olímpicos es uno de sus momentos estrella; a pesar de todos los escándalos relacionados con el doping, el  Tour de Francia tiene una gran relevancia en el ámbito internacional. Aunque el fútbol americano apenas tenga aficionados fuera de Estados Unidos, la Superbowl es otro de los momentazos del año.

¿Y qué ocurre con el fútbol? Evidentemente, el Mundial es el acontecimiento estrella por antonomasia, como no podría ser de otra manera: jugadores de los cinco continentes luchando junto sus compatriotas en contra del resto de naciones. Tiene un toque épico que hace que sea inigualable, por más que a los americanos esto de luchar por países esté empezando a entrarles en la cabeza ahora... igual porque ven que su histórica supremacía está dejando de ser tan clara.

En cuanto a fútbol de clubs, la final de la Champions es otro de los momentos clave del curso deportivo, especialmente ahora que se juega en sábado; pero lo que estoy percibiendo últimamente, lo que me ha hecho escribir sobre este tema, es el gran calado que tienen los "clásicos" Madrid-Barça en todo el globo.

El año pasado, justo una semana después del 5-0 en el Camp Nou, viajé a Argentina. Vale, es un país futbolero como el que más (o igual sería mejor decir que es el más futbolero de los países). Sea como fuere, al detectar mi acento de gashego, la conversación se iba al partido: el taxista incluso me llevó a ver los campos donde entrena la selección, y me contó que mientras se jugaba el clásico, él y todos sus colegas dejaron de trabajarlo para verlo. Todos los amigos que allí hice habían visto el partido y recordaban lances en los que yo no había reparado. Después, en Iguazú, me quedé un par de días en un albergue en el que Manu, uno de los chicos que trabajaban allí, me llevó a jugar con sus amigos; y de nuevo, todos hablaban más del Madrid-Barça que del propio campeonato argentino que terminó en esas fechas.

Como digo, al tratarse de Argentina, puede considerarse algo normal. Pero es que lo de hoy ha sido tremendo. Aquí, en Silicon Valley, nada de tradición balompédica ni leches que lo fundó, y aún así, en el entro comercial en el que he estado, me he cruzado (no exagero, lo prometo) con más de 15 personas con camisetas o chaquetas del Barça. Y no sólo eso, sino que varias personas se me han acercado a preguntarme sobre el partido (yo llevaba una chaquetilla del Barça naranja florescente, no había pérdida). Incluso un par de dependientes me han dicho que eran del Madrid, que mira que había empezado bien todo y bla bla.

En definitiva, lo que quería apuntar es que estos enfrentamientos directos entre los (actualmente) dos mejores equipos del mundo han traspasado fronteras, y no sólo en la vecina Europa o en la futbolera Sudamérica, sino incluso aquí en Norteamérica, si bien casi todos los aficionados son asiáticos o hispanos.

Dada la trascendencia adquirida, harían bien ambos clubes en seguir el ejemplo de hoy: ni una mala palabra en la previa del partido, nada reseñable durante el mismo, y sin declaraciones estrafalarias después: en una época en la que, a nivel internacional, el nombre de España está asociado a deuda, paro y corrupción, estaría bonito que el deporte ayudara a mejorar la imagen del país.

Aunque si el fútbol no cumple, siempre nos quedará Nadal.

jueves, 6 de octubre de 2011

"Stay hungry, stay foolish"

Muchos se preguntan qué es Silicon Valley. Yo mismo lo hacía antes de venir aquí; había oído hablar tanto de ello, que tenía una idea un tanto equivocada. Pensaba en una macrocomunidad llena de tiendas de ordenadores, con campus enormes muy cercanos unos de otros... Así que la primera impresión al llegar es contradictoria: es un valle enorme, atravasedao de oeste a este por dos autopistas principales, en cuyos extremos están situadas las ciudades de San Francisco y San José. Geográficamente, no era lo que esperaba, no hay una urbe propiamente dicha, sino pequeñas poblaciones de casitas muy monas, que ocupan casi todo el valle. Nombres como Cupertino, Mountain View o Palo Alto son bastante conocidos en este mundillo de la tecnología, vivas aquí o donde sea.

Silicon Valley es más un concepto que un lugar. Es una amplia comunidad, cuya piedra angular es la innovación. El anhelo de todo bicho viviente por estos lares no es sólo trabajar en Google o Facebook; es crear el nuevo Google o el nuevo Facebook. Incluso dentro de las grandes compañias se innova de manera imparable; este mundillo de la teconología de mueve tan rápido que si te mueves, no sales en la foto. Este artículo reciente explica todo esto a la perfección, en boca de españolitos que llevan aquí ya un tiempo.


Todo esto empezó con un par de ingenieros eléctricos que se graduaron en Stanford en 1935. Como no tenían oficinas ni laboratorios donde realizar sus experimentos, Bill Hewlett and Dave Packard decidieron ponerse manos a la obra en el garage de su casa. De sus manos (y de sus cabecitas) salió un primer producto, un audio oscilador, que les empezó a hacer ganar pasta; no se quedaron ahí, y qué voy a decir sobre dónde llegaron... HP es quizá la primera gran empresa del sector fundada y operada en Silicon Valley.

Hewlett Packard marcó el camino para otros muchos, como IBM, que se posicionó como número 1 en el terreno de la computación. Ordenadores gigantes, orientados a grandes compañías; industria pesada, al fin y al cabo.

En esto, empezó a haber gente que se preguntaba si estas máquinas mastodónticas podrían llegar ser utilizadas por el más común de los mortales. Pasar del "corporate computer" al "personal computer". Llegados a este punto, voy a optar por una versión sesgada de la historia, pues a donde quiero llegar es al personaje que hoy está en boca de todos, después de que ayer nos dejara para siempre. Aún así, que nadie nunca se olvide de Bill Gates y Paul Allen; sus ordenadores no son tan cool, su sistema operativo a veces se cuelga, y pueden que en sus inicios copiaran todo de los demás; pero es evidente que fue Windows quien dio el espaldarazo definitivo al ordenador como producto estrella de la electrónica de consumo. Hay una película-documental interesante, de ya hace unos años, que se centra en la lucha de egos e ideas entre Jobs y Gates: Piratas de Silicon Valley.


Apple fue lo contrario a Microsoft desde el principio. Steve Jobs y Steve Wozniak no se aliaron con IBM, lucharon contra ellos. Como HP, empezaron en un garage, pero en lugar de en Palo Alto, en Los Altos, bien cerquita. El espíritu indomable de Jobs y la impresionate capacidad técnica de Woz les llevaron a lo más alto; a mediados de los 80 eran los reyes del mundo. Su Macintosh era la bomba, tecnología punta al alcance de cualquiera. Pero aquí Jobs cometió probablemente el único error estratégico de su vida: consideró que el mundo estaba a sus pies, y que no le hacía falta abrir su sistema operativo a otros fabricantes. ¿Quién iba a comprar otro ordenador si podía comprar un Macinstosh? Fail. En ese punto Microsoft les pegó una pasada espectacular. Windows empezaba a ser omnipresente ("un ordenador en cada casa, Windows en cada ordenador), y Apple perdió el norte. A Jobs lo largaron (que te echen de tu propia compañía es chungo), y decidieron seguir una nueva política en la que lanzaron tropecientos productos distintos, sin ton ni son.

Nuestro Steve decidió que había que seguir adelante, y le dio por crear pelis animadas. NeXt, Pixar. Casi nada. Con estas empresas se volvió a hacer de oro, y Apple lo recuperó en 1997... para dar la vuelta a la tortilla.

Lo hizo, claro que lo hizo. Y siguió fiel a sus principios de la década anterior, pero esta vez de una manera mucho más madura. Negoció con Bill Gates, y obtuvo financiación de Microsoft. Office y MAC OS empezaron a ser compatibles, la línea de productos se especializó (pocos y buenos). Y empezaron a surgir nuevas ideas. El Walkman de sony estaba desfasado, el formato MP3 empezaba a romper el mercado de las discográficas... A esos ingredientes les ponemos un poquito de diesño, marca de la casa en la compañia de la manzana, y ale, tenemos un iPod, con cacniones a 99 centavos, que la gente compra. Pasaron los años, y parecía que el teléfono móvil era la siguiente gallina de los huevos de oro. Él lo vio, y el resultado fue el iPhone. Le gustó la idea (ya existente) de esos aparatitos ligeros y manejables con los que conectarse a internet, leer libros y ver películas. Lo mismo: una campaña de  (no)marketing basada en los rumores y el secretismo, y al cabo de 2 años, 40 millones de iPads vendidos.

No inventó la rueda, pero sí fue capaz de darle una forma, un color, un valor añadido que la convierten en especial. Productos con una estética espectacular, una experiencia de usuario inigualable; campañas de marketing medidas milimetricamente, presentaciones de producto seguidas como si fueran intervenciones divinas, con él como el gran Mesías; tiendas clonadas por todo el mundo, sencillas, frescas, cool; clientes satisfechos de pagar una pasta por sus productos; modelos de negocio que a priori parecían suicidas.

Durante los últimos días, se preveía tormenta para el miércoles 5 de octubre en Silicon Valley. Pero nadie pensó que lo que iba a llegar era un auténtico terremoto. Se ha ido la cara más visible de este sueño de locos, que otros muchos seguirán para beneficio de todos. Emprendedor, inconformista, soñador, perfeccionista, visionario. Ojo, también déspota y egocéntrico, todo sea dicho. Genio, al fin y al cabo. Su discurso en la ceremonia de graduación de Stanford en 2005 es sencillamente memorable.





Muchos se preguntan qué es Silicon Valley. Él fue Silicon Valley.



jueves, 22 de septiembre de 2011

Sobre la identidad

Desde que somos pequeños, tendemos a identificarnos con lo que nos rodea, a hacer piña en torno a una serie de características comunes que nos permiten desarrollar, entre otras cosas, un número dado de relaciones personales que probablemente marcarán el resto de nuestra vida.

Así, ya en los primeros años de colegio, nuestros compañeros de clase son nuestro 'ejército' particular, con el que nos unimos en contra de esos bobos de la clase de al lado. Pero pasa el tiempo, y empezamos a juntarnos con ellos en el patio, y mira tú por dónde, resulta que esos de 5ºB parecen majetes y todo.
Crecemos, y van surgiendo nuevos núcleos de identidad; en principio, todos ellos son impuestos (nuestra clase, nuestro colegio). Pero poco a poco somos nosotros los que marcamos el camino, y elegimos las actividades que más nos interesan: grupo de teatro, banda musical, equipo de fútbol. Cuanto más nos integremos en cualquiera de estos grupos, mayor será la identificación que sintamos para con el propio grupo, que va más allá del propio conjunto de personas, tomando un valor añadido relacionado con la propia 'institución'; lo que en deporte se llama 'amor a unos colores'.

Es curioso que cada vez que salimos al patio (de forma figurada), generalmente descubrimos que lo que hay fuera no es como lo pintaban; del colegio pasas al instituto, y los chulitos del cole privado con el que rivalizabas hasta hace nada, se vuelven buenos amigos; vas a la Universidad, y conoces gente de otras provincias y regiones que son tan o buenas (o malas) personas como aquellos con los que te has criado; empiezas a viajar, y vaya, ni siquiera los franceses son tan insoportables como pensabas cuando no habías conocido a ninguno. Y por supuesto, sales a vivir a otro país, a otro continente, y compruebas en primera persona que hay multitud de americanos que saben dónde está España, que no van con una pistola en el bolsillo y que no están todo el día comiendo hamburguesas.

Como decía antes, cuanto más tiempo pasas atados una identidad, más se desarrolla... pero puede llegar a límites peligrosos, pues empiezan a confundirse la identidad fuerte con la estrechez de miras.
Por tanto, para aquellos que sufren del mal de exceso de identidad y defienden que lo suyo es lo mejor pero sin razón que lo argumente, tengo una cura: abrir la mente. Obviamente, todos tenemos nuestras filias y fobias, pero liberarnos de nuestros prejuicios es un punto muy importante.

Retomando el tema de los americanos: el hecho de que Estados Unidos sea un auténtico crisol de culturas (ojo, me centro en California que es lo que conozco; el que conozca el Medio Oeste, que me cuente lo que se cuece por allí) hace que la 'identidad histórica' de sus comunidades tienda a diluirse en la multitud. Pero a diluirse en el sentido positivo de la palabra, porque no se pierde, pero tampoco se abusa de ella. Hindúes, vietnamitas, mexicanos, europeos, todos los que estamos por aquí tendemos a unirnos alrededor de tanta cosa buena que se nos proporciona por estas latitudes, y utilizamos nuestras identidades personales (culturales y/o nacionales en este caso) como un (importante) recuerdo que siempre va con nosotros pero que de ninguna manera excluye al prójimo. Es una de las cosas que más me gusta de vivir aquí, la verdad.

Pero llegados a este punto, voy a intentar hacer hincapié en donde se notan las diferencias entre esta sociedad y aquella de la que yo provengo. Esas identidades primarias de las que hablaba antes, en el caso de los americanos (sean del origen que sean) que conozco, apenas tienen vigencia a medida que la vida va pasando por ellos. Cuando hablo de mis amigos de Navalmoral, de mi querido colegio El Pozón, del instituto Augostobriga... les suena raro; para ellos no es común. Sí, el hecho de mantener esa identidad viva con el paso del tiempo es una característica mucho más propia de la cultura latina que de la anglosajona o centroeuropea. Trasladando esto al deporte, mi amigo Sebas (argentino), lo llama "sentimiento de pertenencia": eres de un equipo, veneras unos colores y su estadio es para ti un templo sagrado (ojo, que no estoy generalizando, la conversación original iba por estos derroteros). O en otro ejemplo muy gráfico, eres capaz de ir a las fiestas del pueblo de al lado y liarte a mamporros con grupos de allí, sólo por ser de otro pueblo (alguien recuerda las fiestas de Almaraz?).

Es algo que no ocurre en Estados Unidos, lo aseguro. El lazo de unión con el pasado es muy fino, quizá por el hecho de que se trate de un país enorme y una vez que te vas de un sitio, volver es costoso en todos los sentidos. O quizá eso sólo sea un motivo añadido y vaya todo en la propia cultura. Who knows!

Ojo, que al igual que cuando hablo de EE.UU. lo hago de California, al hablar de España lo hago de mi propia experiencia, de alguien criado en provincias, donde la identidad es si cabe más fuerte. Toda la gente que conocí en la Universidad, nacidos y criados en Madrid o alrededores, son más "americanos" en ese aspecto; sus identidades se ciñen en algunos casos al barrio, en otros ni eso. Es una de las cosas que más nos sorprendía a los de fuera: que hicieran pandilla con gente que conocían de clase. Nuestra pregunta era: pero tú... no tienes amigos de los de siempre? Ingenuos.

Así que esta es la manera en la que funciona, o en la que yo veo que funciona, este asunto de 'sentirse identificado con'. Personalmente, sigo siendo muy moralo y muy extremeño, y aunque no hago de ello un motivo de exclusión, sé a ciencia cierta que es algo que me va a acompañar allá donde vaya.








viernes, 29 de julio de 2011

Deuda, Alemania, Moodys y Obama

Llevaba la tira de tiempo sin escribir por aquí, y hoy voy a tratar un tema un tanto aburrido, pero que me está llamando la atención últimamente: la economía.

Leo los periódicos europeos, y no dejan de hablar de deuda, ratings y demás. Aquí está la mejor explicación, en lenguaje llano, para toda esta movida: http://musicayvino.com/?q=node/1611

Si nos atenemos a las noticias que nos llegan, parece que Europa está al borde del apocalipsis financiero, y todo porque Grecia se ha ido a la mierda, y posiblemente Irlanda y Portugal estén en el camino. Así que ese concepto tan moderno y confuso como "los mercados", insaciables ellos, van a por Italia y España. Aquí es donde empieza a oler a chamusquina. Desde mi neófito punto de vista, y mirando las cosas a un nivel muy alto y generalista, la impresión que me da es que nuestra "locomotora" europea (Alemania), está jugando su papel muy pero que muy bien. Me explico. La banca alemana compró/compra mucha deuda de estos países del sur, a los que de una u otra manera miran con desconfianza. A poco que hayamos entendido lo que se explicaba en el artículo anterior, cuanta más zozobra acompañe a la economía de estos países, más intereses se pagan a los compradores de deuda (principalmente Alemania, mira tú por dónde); y gracias a los malditos CDS, resulta muy fácil protegerse de posibles problemas futuros. Total, con comprar CDSs, cubres tu inversión, y para muchos especuladores incluso es más rentable que el país en cuestión se vaya al carajo, porque no requieren de una compra previa de deuda. Con "correr la voz" de que un país está fatal, consigues que muchos de esos especuladores compren CDS, y también que a ti te paguen más intereses... y si al final es verdad que se produce la catástrofe, cobras tu CDS e incluso puedes llegar a vender tus títulos de deuda a otros poseedores de CDSs que los necesitan para cobrarlos. Sí sí, haciendo leña del árbol caído, que se dice.
Brillante invento este de los CDS, sí señor. Y aún más brillante cuando la regulación es prácticamente nula.

Ojo, aunque esta pirueta financiera me cabree sobremanera, soy de los que piensa que la intervención del Estado en los mercados debe ser "ligera". Pero es que esto ya está pasando de castaño a oscuro; los dichosos "mercados" se están comiendo TODO, sin que nuestros políticos, totalmente desborados por la situación, puedan o sepan hacer nada. Y hablo de todos en general, es fácil ver que en todas partes cuecen habas. Ante tanta amenaza, se están haciendo caquita y no hay manera de plantar cara a estos monstruos financieros, muchos de ellos de carácter privado. Curioso que esto ocurra, porque el hostiazo de 2008 vino dado por esta total desregularización, en la que se daban hipotecas con una caja de cereales. Un porrón de entidades bancarias/financieras se vieron de repente con un montón de mierda entre las manos, y les acabó manchando enteritas. He aquí el primer caso, el que dio el pistoletazo de salida: http://www.elpais.com/articulo/economia/Lehman/Brothers/declara/bancarrota/elpepueco/20080915elpepueco_1/Tes

Pero claro, toda esta gente estaba avalada por esas maravillosas agencias de rating, que le daban esa famosa triple A, garantizando su solvencia y seguridad. Mi pregunta es: quién califica a las agencias calificadoras??? Sí, alas mismas agencias que amenazan con degradar la calificación de España. ¿En qué os basáis, queridas mías? Porque más de uno debería estar temblando también... Aunque los países mediterráneos se han cinvertido en el objetivo fácil (hemos puesto bastente de nuestra parte, todo sea dicho). Aquí un gráfico de la deuda pública europea: http://edition.cnn.com/2011/BUSINESS/06/19/europe.debt.explainer/index.html

Ojito, que como digo, no es que nos lo merezcamos, que en España las cosas se han hecho mal, muy mal... pero que yo sepa, no estamos al borde la bancarrota aún, no??? Y que yo sepa también, hay otro país de 3000 millones de habitantes que está a tres días de suspender pagos... Sí sí, este poderoso imperio en el que me encuentro ahora mismo está a 72 horas de que le pille el toro, y le pegue un revolcón que lo de Manolete va a parecer un chiste. Y aún estoy esperando a que Moodys y sus amigas se atrevan a darle el golpe que le dieron a Portugal hace unas semanas. Por menos de esto, a nosotros nos darían una triple Z y tres calabazas como las del Un Dos Tres. Pero no, claro, el poderoso es el poderoso. En fin.


Entrando un poquillo en el tema americano, que también tiene tela; la cuestión es que el Estado está sin un chavo, y Obama quiere aumentar el límite establecido para la deuda pública. Gráfico comparativo de la deuda americana, muy bueno: http://usdebt.kleptocracy.us/
Como ahora no tiene mayoría en el Congreso, le está costando sangre sudor y lágrimas llegar a un acuerdo con los republicanos, que a cambio de subir ese límite en una determinada cantidad, quieren que se apruebe un recorte en los gastos públicos equivalente a esa cantidad: que aumentamos la deuda 1 trillón de dólares? Recortamos los gastos un trillón de dólares. Eso sí, los republicanos no aceptan una subida de impuestos, ni un solo dólar, mientras que el plan original de Obama si que lo incluía. Ayer, el representante Republicano en el Congreso intentó que se aprobara su propuesta, pero sus propios compañeros de partido, los más extremistas (el famoso Tea Party), no lo aceptan. Por lo que si ni entre ellos se ponen de acuerdo, como para que les convenza a los demócratas... En definitiva, un jaleo monumental, que en caso de no llegar a un acuerdo antes del domingo supondría la suspensión de pagos. Ojito que vienen curvas.

Lo que sí es digno de mención es cómo los políticos americanos intentan explicar estas historias a la población; multitud de entrevistas, grupos de trabajo con comparecencias públicas... Además, los congresistas no tienen por qué obedecer a su partido, tienen voz y voto propio, lo que en mi opinión es saludable (aunque en situaciones extremas como esta, suponga una movida muy seria).

Pero cómo estará la cosa, que está Obama (su euipo) a través de Twitter haciendo llamamientos a la población republicana de cada Estado para que pidan a sus representantes en el Senado que apoyen un acuerdo entre ambos partidos. ¡El presidente pidiendo ayuda directa a los votantes del otro partido!. Democráticamente, es sano; pero como no se arregle el tema...

martes, 17 de mayo de 2011

Entonces les voto o no??? 15M visto desde lejos

Pues sí, parece ser que ha llegado la hora. Después de un aletargamiento largo e inquietante, la juventud española ha salido a la calle a protestar. Este hecho en sí es loable, porque después de la que está cayendo en los últimos tiempos, un poquito de ruido no viene nada de mal...

Estoy intentando seguir este movimiento desde puntos de vista alejados de la corriente mediática generalista, ya que ahí no paro de leer comparaciones fáciles y topicazos. Como si esto tuviera algo que ver con lo de Egipto o Libia, faltaría más. De hecho, aquí viene la primera contradicción: en esto países se protestaba por la falta de libertad. En España otra cosa igual no, pero libertad, la que te salga del pie. Y libertinaje, otro tanto.

Muchas de las cosas que me apetecería aportar ya han sido planteadas por otra gente: por ejemplo, mi amigo Jandro Tanco, un tío metido en política desde muy pequeño, que hace hincapié en el absurdo de abogar por el voto a partidos minoritarios y en la duda que le siembra el futuro de estas movilizaciones.

En este blog he encontrado un post muy destacable, en el que se comenta punto por punto la lista completa de propuestas. A grandes rasgos, la conclusión viene a ser que hay demasiada propuesta vaga, difusa. Y es algo que suscribo totalmente.

Por último, Guille Ortiz da una visión que se aproxima mucho a la que yo tengo. Que conste que no le conozco personalmente, pero me parece un tío bastante interesante, comulgo bastante con sus ideas. Y además es del Barça.

En definitiva, siguiendo el hilo de este último enlace y entrando en mi opinión personal (que podrá ser objetiva, subjetiva, válida o una mierda, pero es mía y solo mía), he de decir que veo todo esto con cierto escepticismo. La cultura política de los jóvenes de mi generación no se ha cultivado lo suficiente durante las distintas etapas de formación (ojo, sé que estoy cayendo en una generalización considerable, pero como dice mi querida Elvira Lindo, si no generalizo no escribo), y da lugar a que estas protestas carezcan de una base sólida. Esto me hace pensar en que se ha reaccionado tarde, y considero que hay dos motivos clave:

  • Como acabo de mencionar, la falta de educación (y/o de interés) en la materia. No podemos confiar en que cada individuo en edad de Educación Obligatoria desarrolle por sí mismo una serie de inquietudes para con la política o incluso con la actualidad. A mi modo de ver, habría que empujar a los jóvenes a tener cierta independencia de pensamiento, capacidad crítica. Las "dos Españas" de Ortega, las que nos helarán el corazón, son el resultado de un "rebañismo" exagerado; nos hacemos de un partido como nos hacemos de un equipo de fútbol, de forma irracional y muchas veces hereditaria, y ahí nos mantenemos pase lo que pase. No señores, no todo es blanco o negro (o azulgrana), hay muchos matices de color que son los que enriquecen una democracia, y conseguir que todos nuestros jóvenes abran sus miras y perciban esas tonalidades debe ser una prioridad en nuestra sociedad.

  • El siguiente punto, de alguna manera está bastante relacionado con el anterior. De dónde viene esta falta de interés por la política, por el asociacionismo, por el hecho de actuar, en general? De la comodidad. Nací en el 82, y veo que mi generación ha vivido cuesta abajo. Todo nos ha ido rodado, no hacía falta luchar por nada. Vimos a nuestro país organizar unas Olimpiadas, recuperarse de unos añitos de zozobra, ponerse en primera plana mundial, construir pisos como si fueran churros... Nos creímos los más guapos, altos y listos de la clase. Pero nos ha pasado como al adolescente que da el estirón antes que sus amigos: el tiempo nos ha puesto en nuestro sitio. El campo ha dejado de ser orégano, y, ay amigo, ahora abunda el pasto seco.
Conclusión 1: Mejor esto que nada, pero igual llegamos un pelín tarde. De todos modos, bravo por toso los que han movido el culo por lo que creen justo.


Y una vez comentados los problemas de base que yo (repito, a modo personal) veo en estas protestas, voy a hablar de lo que yo creo que es digno de mejora, como veréis, muy relacionado todo con nuestra idiosincrasia ibérica. Voy a utilizar como hilo conductor un par de comentarios escuchados en la radio, de personas que asistían a la manifestación en Madrid:

"Lo que no puede ser es que se nos paguen sueldos de mierda, con 800 Euros no vas a ningún lado"

Se nos paguen. He ahí la clave, la diferencia. En tiempos de crisis no tenemos que esperar que las empresas vengan a por nosotros a darnos lo que queremos. Porque las empresas, al final, son personas: y mira tú por dónde, también quieren ganar dinero. Y el Gobierno, igual. Bueno no , peor, bastante peor: porque el Gobierno no quiere ganar dinero, se conforma con perder menos para no tener que seguir pidiéndolo a Alemania. Deberíamos todos pensar que cualquier prestación estatal sale de los impuestos o de préstamos externos. Y mira tú por dónde, no se pagan solos. Qué malos esos bancos alemanes que quieres recuperar lo que nos dejaron, verdad?.

Desde mi punto de vista, la solución es la implantación (qué fácil es decirlo) de la cultura del emprendedor, tan arraigada en EE.UU. Aquí, y lo digo de primera mano porque es lo que me rodea en el día a día, la gente se estruja la cabeza pensando cómo aportar algo nuevo, cómo ser diferente y conseguir vivir de ello. El sueño americano (llevado al extremo) no es currar en Google o Facebook: es crear el nuevo Google o el nuevo Facebook. Volvemos al momento pescadilla que se muerde la cola: las trabas que se ponen en España a la creación de empresas o simplemente a darse de alta como autónomo son vergonzosas. Se lo leí a Martín Varsavsky hace años, y vaya si tenía razón. Por tanto, este es un punto en el que habría que centrarse: en el mercado, menos pasividad y más actividad.


"Soy informático y llevo 3 meses en paro, solo tengo ofertas muy buenas del extranjero, pero yo quiero trabajo aquí"

Ay ay ay. Cada uno está en su derecho de querer trabajar donde le plazca, pero volvamos al punto anterior: el dinero no se imprime en el Congreso y se le da a las empresas para que nos lo pague a los demás. Evidentemente irse fuera es un contratiempo... pero dejadme que os diga que no muerden! Es más, emigrar implica empaparte de la cultura (ya sea en forma de vida, en trabajo o en maneras de sorber la sopa) del país de destino, y probablemente aprender o perfeccionar un idioma: como se ha dicho toda la vida, "el saber no ocupa lugar", y todo ese aprendizaje puede ser utilizado en la vuelta a casa, además de suponer un enriquecimiento personal nada desdeñable.


Evidentemente, toda esta parrafada puede parecer tremendamente ventajista: yo estoy trabajando en Estado Unidos, en unas condiciones bastante mejores que las que tenía en España y bla bla. Pero resulta que estoy aquí porque nadie pidió venir antes que yo lo hiciera. Me lié la manta a la cabeza, y decidí que era el momento. Vale que no todo el mundo tendrá una oportunidad así, pero siempre, siempre, algo habrá, en algún momento de nuestra vida, una decisión podrá marcar nuestro destino.

Conclusión 2: el famoso tren pasará en algún momento por delante de nuestras narices: la decisión de tomarlo o lo dejarlo pasar, no dependerá del Gobierno, ni de la oposición, ni de Alierta ni de Botín.

Dependerá de ti.


UPDATE (18/05): Nueve de la mañana en la costa Oeste de EE.UU., seis de la tarde en España. Leo que la Junta Electoral de Madrid prohíble las concentraciones porque "puedan afectar a la campaña". Hasta ahí hemos llegado. Eso lo cambia TODO. No se puede prohibir de esa manera. Sigo manteniendo lo que expongo en los puntos anteriores, porque ya no se trata del fondo de la protesta, sino de la protesta en sí. Con esta decisión, queda en segundo plano el tono político y se convierte en un tema de movilización social. Si estuviera allí, lo tendría claro: a Sol.

lunes, 11 de abril de 2011

Costumbres de allí en mi vida de aquí

Durante mucho tiempo he criticado a muchos de los marroquíes que viven en Navalmoral, acusándolos de no hacer nada por integrarse en las costumbres que les rodean, por más que sean muy distintas a las suyas. También recuerdo haber echado pestes de aquellos que utilizaban su lengua para hablar entre ellos, incluso cuando los demás no podíamos entenderlos (típico ejemplo de dos vascos hablando euskera sin que pilláramos ni papa).

Pues bien, si alguno de los que lee esto me ve volver a criticar estas actitudes, que se sienta en su derecho a echármelo en cara.

Y es que, cuando estás fuera, por muy lejos que sea, sigues tendiendo a mantener las rutinas que han marcado tu vida... siempre que el entorno te lo permita, obviamente. Supongo que no será fácil hacerlo si te mudas de España a Senegal, o de Alemania a Uganda.
Estas rutinas a las que me refiero son cosas como los horarios, las comidas, el tiempo libre... Este es mi tercer año por aquí, y sigo comiendo a la una y media de la tarde, cuando el resto de compañeros ya están de nuevo delante del ordenador. Por no hablar de la cena,que lo de las seis de la tarde para mí sigue siendo merienda. Y, en la medida de lo posible, procuro mantener dieta española, como podéis ver en la foto: vino navarro, pimentón de La Vera y tortas de Inés Rosales (compradas a precio de oro, dicho sea de paso). Y en cuanto a los hobbies... quedo con amigos para jugar al béisbol? No, juego al fútbol. Voy a un bar a ver partidos de hockey? No, hago planes para ver los ciento cincuenta Madrid-Barça de las próximas semanas.
Algo que sí se me ha pegado es lo de levantarme temprano los fines de semana... pero el hecho de que los bares cierren a las dos de la mañana, ayuda bastante.


Y en cuanto al ejemplo del idioma, tengo que decir que hay veces que me siento muy mal, porque soy consciente de que es una falta de educación como un piano de grande. Tengo varios casos curiosos: jugando al fútbol, siempre siempre hablo español con los que saben hablarlo, incluyendo el árbitro, consiguiendo muchas veces que mis compañeros americanos/franceses/alemanes no se enteren ni del nodo. Pero no sólo dentro del campo pasa esto; el otro día nos fuimos a comer, y estábamos en la mesa dos panameños, un americano y un griego. A medida que avanzaba la conversación y empezábamos a hablar rápido, se nos cambiaba el chip y tirábamos de la lengua de Cervantes que daba gusto. Evidentemente, el otro par de ellos se quedaban a cuadros, pero nosotros seguíamos a lo nuestro. Como digo, mal hecho, no nos costaba nada hablar en inglés, que algo sabemos ya después de tanto tiempo por aquí.

Repito que todo esto me es posible por ser un emigrante en un lugar desarrollado, y en un momento en el que todo está conectado instantáneamente. Al levantarme, leo el AS y el Sport, veo qué tal le va a mi hermana en el cole o si mis primos la liaron parda con el turco del Kebab la noche anterior; para dormirme, pongo el matinal de Radio Nacional, puesto que allí ya está empzando un nuevo día... Sí, la tecnología ayuda, y mucho, es evidente.

Así que, de ahora en adelante, cuando a un marroquí con sus rezos, o a dos de Barakaldo hablando en su lengua, procuraré no criticarles, sino ponerme en su lugar y pensar: míralos, cómo echan de menos su tierra y su gente.

lunes, 14 de febrero de 2011

Trámites para instalarse en EE.UU.: número de Seguridad Social, cuentas bancarias, ID...

Ya van dos semanas desde que volví a mi vida californiana... y vaya dos semanas, bufff!!! Totalmente distintas a cualquiera de las que pasé aquí anteriormente. Lo de tener contrato americano tiene sus ventajas, pero lo de tener que hacer todos los trámites por tí mismo sin tener días libres lleva lo suyo! Y bueno, gracias a que me pagaron una semana de hotel y de coche, que aliviaron bastante la situación... Vayamos por partes, explicando qué se necesita para instalarse en este paía una vez que tienes el Visado, como expliqué en el post anterior.
  • Número de la seguridad social (SSN): Ya lo tenía de antes. Es el identificador legal en cualquier trámite administrativo. Este numerito es el equivalente a nuestro DNI. A través de él, se almacena toda la información relativa a actividades bancarias, multas, impuestos... Para que te lo den necesitas un visado o una razón de peso. Por ejemplo, si tienes que sacarte el carnet de conducir, necesitas SSN. Si quieres abrir una cuenta en el banco, necesitas SSN. El trámite es sencillo y rápido, típica ventanilla con funcionario.

  • Cuenta bancaria: Me pidieron el SSN, el pasaporte (lo miraron por encima), algún otro identificador con foto (les enseñé el DNI pero podía haber sido el carnet del Moralo), y una tarjeta de crédito de tu banco anterior, aunque sea en España. Me resultó curioso ver a todos los empleados del banco vistiendo camisetas de fútbol americano (era el finde de la Superbowl). Abrí una cuenta estándar, que aquí llaman Checking Account. Es curioso, se lleva mucho lo de pagar con cheques, cosa que a nosotros nos parece super pija, verdad? También me han dado una tarjeta de débito... y una de crédito con condiciones especiales. Resulta que tengo que respaldar con mi cuenta el crédito sobre es tarjeta, por no tener historial de crédito (credit score) en EE.UU.. Te piden credit score a la hora de solicitar cualquier tipo de crédito o préstamo, lo que me hace pensar una cosa: resulta que estos tío casi llevan al mundo a la ruina por dar hipotecas a gente que evidentemente no podía pagarlas... pero sin embargo no me dan una tarjeta de crédito con la que gastar $1,000 al mes. Raro no? Pues no tanto. Cuando daban hipotecas a todo cristo, los bancos creyeron que los precios de las casas iban a seguir subiendo, por tanto si la gente no pagaba la hipoteca, el banco se quedaba con la casa y a venderla otra vez. Con la tarjeta no cabes ese pensamiento: si me he gastado los mil dólares en copas, con lo único que pueden quedarse es con mi resaca. Aunque para resaca, la de ellos cuando la burbuja estalló. Pero bueno, eso es harina de otro costal.
  • Carnet de identidad: Te lo sacas en la oficina de tráfico. No es que valga para mucho, principalmente para entrar en garitos. Como dije, el SSN es el identificador que te piden en todos lados. Curiosidad: tienes que poner el color de tu pelo, de tus ojos, tu peso y tu estatura.

  • Carnet de conducir: Ojo, que todavía no me lo he sacado!!! Hay que hacer un examen teórico, que es como ir a echar la quiniela: te dan un boli y lo haces de pie en un mostrador. Si suspendes, puedes repetirlo en el momento, y así hasta que apruebes. Pagando su tasa correspondiente, claro. La parte práctica es curiosa también: la haces con tu coche. Ni que decir tiene que no autoescuelas ni leches, esto va todo por tu cuenta. Contaré más detalles cuando me ponga a estudiar el libraco.
  • Seguro médico y 401(k): Otra serie de papelacos importantes han sido los que he firmado en el curro. Junto con el contrato, hay una serie de beneficios a los que accedes si tu empresa los ofrece. En nuestro caso tenemos suerte y se portan bastante bien. El seguro médico es muy completo, incluye incluso cierta cobertura para dentistas y oftalmólogos. También hay otro apartado (que yo no he llegado a coger), por el cual la empresa te puede dar hasta $3,000 al año para gastos médicos. Este dinero no pasa por impuestos, es limpio, y evidentemente te lo descuentan del sueldo. El truco está en que tienes que justificar que lo gastas en medicinas, y lo que no te gastes lo pierdes. Ya veis que estos no pierden nunca. Y quizá lo más curioso es el paquete 401(k). Es una especie de plan de jubilación, aportas lo que consideres oportuno cada mes. En nuestro caso, podemos elegir si aportar a ese plan hasta el 5% de nuestro sueldo... y la empresa aporta esa misma cantidad "de su bolsillo", lo cual es genial. Este dinero también es libre de impuestos. Y con él, lo que se hace es una inversión en bolsa. Puedes elegir más o menos libremente en qué invertir o elegir paquetes predeterminados. Esto quiere decir que si hay una crisis como la del 29, las pensiones se van al carajo (visto de una manera simple y rápida). Si sacas la pasta del plan antes de tiempo, tienes que pagar los impuestos que no pagaste en sus momento. Que no, que no les engañas!!!!


En las siguientes entradas hablaré de lo que me ha llevado más tiempo e investigación: casa y coche.