sábado, 21 de noviembre de 2009

Vancouver, Canadá

Semana de Thanksgiving en EE.UU., que me he cogido entera para dar una vuelta por el mundo: unos días en Vancouver, y luego a Londres al torneo de tenis.

Llegué a Vancouver el viernes por la noche. Y estuve pensando durante el vuelo lo que he cambiado en lo que se refiere a planificación a la hora de viajar. La primera vez que hice un viaje por mi cuenta fue a Nueva York, cuando me fui allí un mes con la bendita beca del Ministerio. Bueno, desde dos meses antes sabía a qué terminal del aeropuerto llegaba, tenía reservado el taxi compartido que me llevaba a mi residencia... en fin, todo. Pues por ejemplo ayer, llegué a Vancouver sin haber siquiera mirado qué transportes públicos llevaban del aeropuerto a la ciudad, y lo que es peor, sin dólares canadienses!!! Es decir, cero planificación!



Vancouver es la cuarta ciudad del mundo en lo que a calidad de vida se refiere (en cuanto abran de nuevo el cine de Navalmoral, esta clasificación dará un vuelco, ya veréis...). El caso es que he pasado el día dando vueltas, con la mala suerte de que ha llovido sin parar. Como ciudad, es muy cuca, se deja andar muy bien. Me recuerda a San Diego en el hecho de que ambas están prácticamente rodeadas de agua; los edificios altos, especialmente vistos desde una de estas torres-observatorio que tanto se llevan, recuerdan un tanto a Chicago. Y la forma de vestir de la gente por la calle (muy especialmente de las chicas), me ha traído a la cabeza a Milán. Buena mezcla verdad?



El encanto de Vancouver es que tiene playitas, y tiene montañas; a sólo 15 kilómetros de la ciudad hay pistas de esquí que ya están funcionando al 100%. De hecho, las Olimpidas de invierno son aquí en un par de meses, y como podéis imaginar, está todo lleno de referencias a ello.

En definitiva, una ciudad más Europea que Americana, con muchos encantos naturales en los alrededores. A ver si mañana mejora el tiempo (que va a ser que no), y me puedo acercar a la montaña... Como siempre, dejo un link al álbum del día de hoy: CLICK AQUÍ.



Curiosidades: aquí en Canadá utilizan kilómteros, litros y grados celsius (los de toda la vida, no la mierda esa de Fahrenheit de los yankis). Y en el hotel no tienen moqueta!!! Y en los billetes de 20 dólares sale la Reina de Inglaterra, porque esta gente pertenece a la Commonwealth.

Definitivamente, esto es Europa.

martes, 3 de noviembre de 2009

Halloween

Buffffffff, tanto tiempo sin escribir por aquí!!!! Muchas cosas han pasado desde la última vez: me fui a España, volví para acá previo paso por Philadelphia, vinieron mi padre, mi hermana, Alvarito y Ángel a visitarme... Casi nada! De hecho, con los viajes que hice con ellos estoy preparando una guía para visitar California en 10-15 días. Pero con lo perro que estoy para escribir últimamente, no me atrevo a decir para cuándo estará.

Bueno, aquí en Yankilandia todo sigue bien: a Obama le dieron el Nobel de la Paz en Europa, pero aquí lo que le dan es palo tras palo; el estado de California está cada vez más arruinado (Schwarzenegger está contando los días que quedan para las elecciones del año que viene, anda que no tiene ganas de salir pitando); la NBA ya ha empezado y los del Béisbol están jugando las finales. En fin, el mundo sigue girando.

Este pasado finde fue Halloween. Estuvo chulo, porque además cayó en sábado. Fue como un Sábado de Carnaval en Navalmoral, pero sin las canciones de Giorgi Dann ni el personal con todo el pelotazo en la puerta del Zaragata (y diréis vosotros: pues vaya mierda!). El caso es que la gente se vuelve medio loca ese día, lo de ir disfrazado y hacer el bobo es común en tooodas las partes del mundo. Yo fui super original y me disfracé de futbolista, con la equipación del Barça, y me encontré a un asiático con la del Madrid, y allí estuvimos toda la noche echándonos fotos, jejeje.



Como digo, la noche como tal, para los adultos, es una noche de fiesta más, pero disfrazados. Mola bastante más para los niños. Como hemos visto cien mil veces en las pelis, salen en pandilla (normalemente acompañados de algún mayor), y van por las puertas relatando lo de "trick or treat" (truco o trato). Esto se traduce en que o les das golosinas o te hacen algúna travesura; pero vamos, tonterías, porque si esto se llega a hacer en España me imagino huevazos en la cara de los vecinos, pintadas en las puertas y demás lindezas (lo hacíamos sin necesidad de Halloween, así que fíjate).

Y otra cosa interesante es que en la oficina, el viernes, montamos una parafernalia que no veas. Esto que veis son fotos en la sala de reuniones, totalemnte decorada para la ocasión. Es impresionante lo bien que quedó, e igual de impresionante lo sosos que son los de la parte americana de la oficina, que anduvieron por allí media hora... y se volvieron a trabajar. Son ganas de dar la nota, porque oficialmente teníamos medio día libre para la fiestuqui... En fin, allá ellos. Por cierto, el de la máscara naranja soy yo.






Y de momento, esto es todo. A ver si me animo y sigo relatando historietas, que siempre hay cosas que contar!