miércoles, 10 de diciembre de 2008

Thanksgiving: Lake Tahoe

Con algo de retraso, comento algunas cositas sobre mi primer Thanksgiving (Acción de Gracias) en las américas.
Fuimos a Lake Tahoe, un lago que está junto en la frontera de California y Nevada. Como podréis ver en las imágenes es una zona realmente preciosa. Es destino habitual para gente que va a hacer esquí... Así que me dio por probar suerte con el snowboard, junto con mi compañero Jerry, que ni siquiera había visto la nieve en su vida. Imaginaros el panorama, culetazo tras culetazo hasta el culetazo final. Y encima, la pista en la que nos metimos no era apta para principiantes. Así que al plantarnos en la cima, antes de empezar la aventura, lo que teníamos era más miedo que vergüenza!!!

Al final, parece que nos manteniamos algo sobre la tabla... pero claro, en el momento en el que pillaba más velocidad de la cuenta, me hacía caquita y como no sabía frenar, pues me inmolaba contra el suelo. Han pasado dos semanas y sigo teniendo tres moratones muy ricos all around my body.
La casita en la que nos quedamos era lo más mono que te puedas echar en cara (foto). En medio del bosque, llena de detalles... La típica casa de vacaciones de peli americana, que para eso estamos en América no?
Como curiosidad decir que había unas instrucciones sobre cómo actuar con los osos en caso de encontrarte con alguno: si es en tu propiedad, cabréate, grita y tírale cosas, para que vea que está en sus sitio que no debe. Y si en su territorio (bosque adentro), debes entablar contacto visual con él y no correr, para que no crea que estás haciendo algo malo...
Pues eso, que la teoría ahí queda; el que se atreva a mirar a los ojos al oso y quedarse quieto, que me lo diga!

Y ahora... vuelta a casa por Navidad, con tres días de escala en Miami Beach para recargar las pilas!

jueves, 4 de diciembre de 2008

El mundo es un pañuelo

La situación es la que sigue: mi empresa me está dando un curso de programación aquí en California. Para impartirlo, han contratado los servicios de una empresa en Londres. Por tanto, el primer día estábamos esperando un profesor británico...
Pues no, resultó que finalmente era español (más fácil para pillar el acento y tal).
Y ya el segundo día nos pusimos a hablar con él mi otra compañera española y yo, de dónde sois y tal, que si ella de Madrid y yo de Extremadura... Pues bien, él también es extremeño; es más, de Cáceres; y ya cuando me dice "Si yo soy de Jarandilla y mi mujer es Natalia, de Navalmoral!", pues unas risas que nos hemos echado, porque evidentemente ella y yo nos conocemos, tenemos amigos en común...
Para que veáis, una empresa americana que contrata a una empresa inglesa que manda un profesor español a California para dar clases a uno de Navalmoral (bueno, y a tres indios, dos americanos...). Lo que es el tema de la casualidad!

Por tanto, minipunto para todos aquellos que dicen que los moralos somos una plaga!!!