La Copa Intercontinental es un torneo de fútbol que enfrenta al campeón de Europa y al de América, y se juega en Japón. Desde que tengo uso de razón, los equipos europeos no suelen dar la talla, y siempre ponen como excusa la diferencia horaria. Hasta ahora yo pensaba que era una tontería, ya que los americanos también tienen un montón de horas de diferencia...
Pues no señor, desde ahora apoyo a los europeos en su excusa. En estas tres últimas semanas he hecho un viaje California-España de ida y vuelta, y el maldito jetlag es muy diferente dependiendo del sentido del viaje.
España - California (este-oeste): Lo primero que hay que decir es que estos viajes este-oeste te hacen ganar tiempo*. Por ejemplo: sales de Madrid a las 12 de la mañana, y después de las correspondientes 16 horas de vuelo, llegas a San Francisco... a las 7 de la tarde!!! Esas 9 horas que ganamos son las de la diferencia de hora entre un sitio y otro. Pero claro, el hecho de que sean las 7 de la tarde no deja de ser un jaleo para el cuerpo, porque realmente para tí son las 4 de la mañana; diferenciemos pues entre la hora de reloj y la hora del cuerpo. Lo siguiente es hacer un esfuerzo por no dormirte demasiado pronto. Pongamos que logramos estar despiertos hasta las 11 de la noche; para nuestro cuerpo esto serán las 8 de la mañana, así que caemos como angelitos. Eso sí, a las 6/7 de la mañana estaremos despiertos, ya que para el cuerpo serán las 3/4 de la tarde.
No es demasiado traumático, imaginaros estar saliendo de fiesta muchos días seguidos; poco a poco vas retrasando la hora de dormir, y no cuesta demasiado. Así que veamos qué pasa en el otro sentido.
*Si das una vuelta completa al mundo viajando siempre hacia el oeste, acabas ganando un día entero. Por eso es por lo que Willy Fog ganó la apuesta.
California - España (oeste - este): Esto es un descuadre total. A las 16 horas de viaje, hay que añadirle las 9 de defierencia horaria (sí, las que ganamos en el otro viaje), lo que hace un total de 25 horas. En mi caso, salí de San Francisco a las 4 de la tarde y llegué a Madrid a las 5... del día siguiente. En principio, lo mismo que antes, aguantar para no dormirte demasiado temprano. Pero con una diferencia: poniendo que a las 11 de la noche, para el cuerpo son las 2 de la tarde, la cosa cambia bastante, porque ahora lo que tiene que hacer es acostumbrarle no a retrasar la hora de dormir, como ocurría antes, sino a adelantarla. El primer día lo consigues porque está reventado del viaje, pero luego el cuerpo tiende a mantener los horarios previamente establecidos, cuando tú tratas de someterle a otros totalmente opuestos. Es por eso que cuesta muchísimo dormir de noche, y sin embargo estás muertito de sueño durante el día.
Todo esto se debe a que el cuerpo funciona mediante un reloj interno que se "configura" mediante la luz del día; es decir, le tenemos instruido para dormir de noche y vivir de día. Por tanto, para ayudar a que se pase el jetlag cuanto antes, es muy recomendable ayudar a este reloj a reconfigurarse, y para ello está muy bien dar paseos por la mañana, para que que el cuerpo asimile que hay un cambio en las horas de luz.
Y esto es todo en mi vuelta a suelo yanki. Bueno, una curiosidad: en la tele americana, en el partido de España-Rusia, estuvieron los comentaristas un rato discutiendo sobre si lo que hace España se llama tiki-taka o taki-taka. Y en el descanso ponen los goles cantados por el locutor de la Cope. Raro, no?
3 comentarios:
mira lo de pasear por la mñn es una mariconada!!!si salieses por la noche ya verás como acostumbras al cuerpo a dormir cuando tu le digas!!!
Pues resulta que dicen los expertos que si cambias el horario a base de cafeína y alcohol, el cuerpo no se lo acaba de creer, porque da por hecho que son "agentes extraños". Yo creo que una tontería enorme, pero bueno.
Cierto, a mi tambien me ha parecido un poco gay lo del paseito mañanero. Pero estoy de acuerdo en lo del jetlag. Eso es una jodienda, en el sentido este-oeste tarde 2 dias en habituarme, en el sentido contrario necesite 6 dias.
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